Un milagro raro

A Jesús le pedían signos y El se resistía. «Esta generación perversa pide signos, pero no se le dará más signo…»  Jesús rechaza a quién exige milagros espectaculares para creer. A veces buscamos grandes signos para creer por eso vamos de aparición en aparición y de prodigio en prodigio. Pero Jesús no quiere hacer esos grandes signos cuando se los piden como condición para creer en El.

¿Por qué haría Jesús ese signo tan raro de caminar sobre las aguas? ¿No es acaso un intento de sorprender con un hecho insólito?

No. Estamos ante un signo, pero a lo que señala no es a los poderes sobrenaturales de Jesús, sino a la Resurrección. El mar en la Biblia es el símbolo de la muerte, y más un mar encrespado. Que se lo digan a los hombres del mar del norte de España. Le tienen mucho respeto a la mar. Por que saben que se los puede tragar. El mar es una fuerza incontrolable que puede tragarse y ahogar al hombre. Ver a Jesús, de pie, caminando sobre el mar, indica un poder superior, un dominio de la fuerza de la muerte. Jesús tiene poder sobre la muerte. La muerte no puede tragárselo. Cristo ha vencido a la muerte.

«Soy Yo, no temáis» será lo que oigamos cuando cese el fragor de esta vida y durmamos por fin. «Querían recogerlo a bordo pero la barca tocó tierra enseguida, en el sitio adonde iban»